El RGPD (Reglamento (UE) 2016/679) se aplica a cualquier empresa que trate datos personales de ciudadanos europeos. Los hoteles lo hacen a diario: reservas, registros de entrada, boletines informativos, peticiones especiales.
Para cumplir con la normativa, hay que respetar cinco principios clave:
- Licitud, corrección y transparencia en el tratamiento
- Limitación de la finalidad: recopilar datos únicamente con fines legítimos
- Minimización de datos: pedir solo lo necesario
- Conservación segura
- Confidencialidad e integridad, incluso mediante herramientas tecnológicas adecuadas
Traducción: se necesita información clara, el consentimiento cuando sea necesario y protección contra el acceso no autorizado.



